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? Tintura Madre Medicinal

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Tintura madre medicinal

Usos y beneficios

Una de las maneras más tradicionales y eficaces de aprovechar las propiedades de las plantas
medicinales es mediante las tinturas madres.
Una tintura es un extracto de planta hidroalcohólico concentrado que contiene la
totalidad de los principios activos de la planta en alta concentración.


¿Cómo se obtiene una tintura madre?


Las tinturas madre son principalmente (> 70%) producidas a partir de plantas frescas procedentes, en la medida de lo posible, de la agricultura biológica certificada. En función de la tasa de humedad y de la especie, se utilizan hasta 750 g de plantas frescas para un litro de tintura.
Elaborar tintura madre uno mismo no tiene ninguna complicación. Además de favorecer la autosuficiencia, nos ayuda a reconocer el entorno y utilizar los medios que nos ofrece para el cuidado de la salud.


En los paseos por el campo podemos recoger respetuosamente las plantas medicinales que se hallen en abundancia. Con una cantidad modesta se obtiene tintura suficiente para dos o tres años. También podemos elaborarla con las plantas que cultivemos en el jardín o en macetas. Las tinturas se preparan con alcohol, que tiene la capacidad de
extraer los principios activos y además conserva. Frente a otras preparaciones, como los comprimidos o las cápsulas, las tinturas conservan los aceites esenciales y proporcionan el aroma y el sabor característicos de las plantas.
Una planta fresca está en un estado óptimo para liberar su contenido por medio de la disolución.


Método básico


El método casero más empleado consiste en macerar la planta en alcohol etílico, generalmente de 86 grados, y realizar después el prensado. Existen procedimientos más elaborados dentro de la medicina antroposófica y la espagírica basada en antiguos métodos alquímicos), que tienen en cuenta los ritmos astronómicos al recoger la planta y efectuar cada una de las operaciones.

En el caso de la espagiria, se incorporan elementos sólidos que se habían separado durante la elaboración (espagiria significa “separar y unir”). El alcohol etílico para uso interno se consigue en farmacias, donde se puede pedir que
lo preparen con la graduación adecuada.

Cuidado, no se trata del alcohol desnaturalizado que se utiliza como desinfectante, ya que se le añaden aditivos de
sabor desagradable para que no sea usado como bebida.


Para realizar tinturas de plantas resinosas, como la mirra, el eucalipto o la canela, son apropiadas graduaciones de 70 a 80. En cambio, las menos resinosas como la albahaca y el orégano, se realizan con alcohol de 60 a 70 grados. Si disponemos de alcohol de 96 grados, podemos mezclarlo con agua destilada para obtener las graduaciones finales
que nos interesen, según las siguientes proporciones:


• 60 grados: 620 cc de alcohol por 450 cc de agua.
• 70 grados: 680 cc de alcohol por 325 cc de agua.
• 80 grados: 780 cc de alcohol por 200 cc de agua.


Las relaciones entre alcohol y planta suelen ser de un litro por cada 100 g de hojas secas o 250 g de hojas frescas. Hay que tener en cuenta que si se emplean hojas frescas la graduación de la tintura se reduce en unos 15-20 grados.

El prensado se puede efectuar con una prensa de vino pequeña, pero si no se dispone de una, se puede recurrir al prensado a mano o a la licuadora, en el caso de que se desee obtener el zumo de la planta fresca para luego mezclarlo con el alcohol.

5/5

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